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  • 1. Ingesta, exposición, secundaria anterior, acceso intravenoso y medicamentos para el dolor
  • 2. Extracción de sable y evaluación de laceraciones
  • 3. Examen secundario posterior
  • 4. Finalización del examen de secundaria; Radiografías del fémur derecho y de la rodilla derecha; Examen FAST; e Índice de Presión Arterial
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Demostración de reanimación de trauma en un paciente estable con una herida perforante menor

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Priya Prakash, MD
UChicago Medicine

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Este es el estudio de caso de un cadete masculino de 17 años del Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de Reserva (ROTC) que sufrió una herida de sable perforante superficial en la parte medial de la rodilla derecha durante una sesión de práctica de rutina. Este video muestra el proceso de evaluación del paciente paso a paso y la posterior extracción del sable, proporcionando una descripción detallada de los desafíos que enfrenta el personal.

La evaluación se centró en comprender las circunstancias que rodearon la lesión, teniendo en cuenta el estado de salud del paciente y los detalles anatómicos específicos de la herida. Al llegar, el paciente todavía sostenía el sable en su lugar para estabilizarlo. El paciente fue reposicionado cuidadosamente para una evaluación adicional. Se revisó la vía aérea del paciente y se midió manualmente la presión arterial. El paciente fue puesto al descubierto para un examen minucioso, y los monitores fueron colocados estratégicamente para monitorear de cerca los signos vitales. Los signos vitales y la historia clínica, incluidos los detalles sobre la vacuna contra el tétanos y las alergias, se registraron paralelamente al examen físico. Se estableció el acceso intravenoso (IV) y se administró fentanilo. 1

Con el paciente estabilizado, el equipo inició el delicado proceso de extracción del sable. La precisión es de vital importancia para evitar las posibles exacerbaciones de la lesión. Tras la extracción exitosa del sable, se evaluaron las dos laceraciones de 1 cm en el área de la parte medial derecha del muslo para garantizar la ausencia de signos de lesión vascular. Se hicieron preparativos para un examen posterior para evaluar posibles lesiones en la espalda, las axilas, las áreas perineales y la columna vertebral. El movimiento del paciente fue cuidadosamente coordinado para minimizar las molestias. Se descartaron lesiones adicionales. Antes de las evaluaciones motoras y sensoriales de todas las extremidades, se evaluaron meticulosamente los pulsos femoral bilateral y tibial posterior (TP), asegurando la ausencia de indicadores alarmantes como los de isquemia. Durante el examen también se excluyó la posibilidad de un hematoma en expansión o una hemorragia pulsátil. Se realizaron radiografías del fémur derecho y de la rodilla para identificar posibles fracturas.

Después de completar el examen secundario, que incluyó evaluaciones motoras y sensoriales,2 se obtuvo el índice de presión arterial (API). En el contexto de este caso, el API desempeñó un papel fundamental en la evaluación de la integridad vascular de la extremidad afectada y en la descarte de posibles lesiones en la arteria femoral superficial distal (AGS) y en la arteria poplítea proximal (AP). El API es una herramienta no invasiva y fiable que se utiliza para evaluar la perfusión de las extremidades inferiores. Se aplicó un manguito de presión arterial en el tobillo lesionado del paciente, y luego se colocó alrededor del tobillo de la pierna no lesionada para revisar ambos lados. Se midió la presión arterial sistólica en ambos tobillos. El cálculo del API consistió en dividir la presión sistólica del tobillo lesionado por la presión sistólica del tobillo no lesionado. Un valor de 0,9 o superior (generalmente considerado normal) en este caso, indicaba un flujo sanguíneo adecuado a las extremidades. 3 En casos de traumatismo, especialmente con lesiones penetrantes, un API más bajo podría sugerir un compromiso arterial y requerir una mayor investigación.

La evaluación sistemática, la ejecución precisa de los procedimientos médicos y la colaboración efectiva entre el personal médico son cruciales en estos escenarios clínicos. 4 Este caso sirve como un recurso valioso para los profesionales de la salud, ya que ofrece información sobre los aspectos críticos de la evaluación del paciente y el manejo de heridas en situaciones traumáticas únicas.

El paciente al que se hace referencia en este videoartículo ha dado su consentimiento informado para ser filmado y es consciente de que la información y las imágenes se publicarán en línea.

Citations

  1. Fabbri A, Voza A, Riccardi A, Serra S, Iaco F De. El manejo del dolor de pacientes traumatizados en el servicio de urgencias. J Clin Med. 2023; 12(9). doi:10.3390/jcm12093289.
  2. Clark A, Das JM, Mesfin FB. Examen neurológico de traumatismos. Perlas de Estadísticas. Publicado en línea en 2021.
  3. Tung L, Seamon MJ, Dauer E, et al. Uso del índice de presión arterial para predecir lesiones arteriales en traumatismos penetrantes de las extremidades superiores. Am Surg. 2023; 89(1). doi:10.1177/00031348211011142.
  4. Khademian Z, Sharif F, Tabei SZ, Bolandparvaz S, Abbaszadeh A, Abbasi HR. Mejora del trabajo en equipo en los departamentos de traumatología de emergencia. Irán J Nurs Partería Res. 2013; 18(4).

Cite this article

Prakash P. Demostración de reanimación traumatológica en un paciente estable con una herida perforante menor. J Med Insight. 2024; 2024(299.4). doi:10.24296/jomi/299.4.